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Varios >> Fans >> Fan fics >> El quinto elegido

La familia de Sakura sufre un cambio radical en siete años, el momento en que se libre una gran batalla que involucrará el despertar del quinto se acerca..... y todos se reúnen.

En un sabado

 Un perfecto sábado, el sol brilla, los pájaros cantan, la brisa es cálida,……..Es perfecto, ……..Bueno casi perfecto ……………..

HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!

- "¡¡¡Voy a llegar tarde!!!"- la joven se levantó en un salto de la cama -¡¡"No puede ser!!, Tomoyo me va a matar"- ropa, zapatos, toda clase de cosas volaron en medio de la gran habitación.

A pesar de que era una mansión bastante grande, desde el comedor se podía escuchar el escándalo de la joven.

-"Rayos, siempre es lo mismo con ella"- balbuceaba el apuesto joven listo para desayunar con otras dos personas,…el hombre y la mujer que estaban a su lado mostraban una sonrisa de satisfacción al ver que "algunas cosas nunca cambian".

La atolondrada muchacha bajó a toda velocidad y se encontró con su familia ya reunida.

-"Oye cuando vas a aprender que la gente decente no se comporta como un monstruo".

-"¡¡Hermano!!"- la chica dejaba ver un aire ofendido... Aunque su semblante cambio en cuestión de segundos - "buenos días papá, buenos días mamá... - saludaba a sus padres, luego se dirigió a la fotografía de una bella mujer que se encontraba en la mesa - "Buenos días a ti también mami".

-"Buenos días Sakura"

-"Buenos días hija, parece que se te hizo un poco tarde….Tomoyo se fue hace mucho"- afirmaba la mujer.

-"Si, lo sé, ayer me dijo que se adelantaría así que me voy antes que se me haga más tarde"

-"¿Vas a desayunar?"

-"No… pero no te preocupes, desayunaré algo allá"

Como un relámpago la chica tomó sus cosas, le propino un beso en la mejilla a su madre y un pequeño abrazo a su padre, corrió buscando la salida mientras le decía adiós con la mano a su hermano.

A punto de llegar al portón de la gran mansión una voz infantil evitó que saliera.

Una niña de largos cabellos negros ondulados, hermosos ojos café claro, que mostraban una gran inocencia y bondad se acercaba a la joven aun bostezando -"¿Adónde vas? Hoy no hay escuela…. Es sábado".

Sakura se inclinó frente a la pequeña y le acarició la cabeza.

- "Lo que pasa es que tengo que ir a arreglar algunas cosas para mi ingreso a la universidad"

- ¿Puedo ir contigo?- preguntó con inocencia.

- "Lo siento Yui, creo que Tomoyo y yo estaremos muy ocupadas para poder cuidar de ti"

La niña de aproximadamente cuatro o cinco años se entristeció ante sus palabras.

- "Pero no te pongas triste, te prometo que en cuanto Tomoyo y yo terminemos nuestros asuntos vendremos por ti para dar un pequeño paseo …¿de acuerdo?".

El rostro de la niña se iluminó ante las palabras de uno sus hermanos mayores

-"Entonces es una promesa".

-"Claro que sí".

- "Sakura…¿qué no te habías ido ya?- preguntó su madre que se había acercado al jardín buscando a la niña.

- "Lo que pasa es que Yui quería acompañarme a la universidad pero ya le prometí que saldríamos a dar un paseo mas tarde"- observó su reloj – "¡¡Hay no, es muy tarde!!"- corrió con desesperación hacia la salida-.

- "¡¡Cuídate!!"- gritó la bella mujer desde el portón con la pequeña en brazos- "Bueno…. Creo que es hora del baño"- replicó, posando los ojos sobre su hija.

Parecía que a Yui acababan de sentenciarle él más horrible de los suplicios.

- "¿Baño?, No, no, no, no me gusta esa palabra".

Sonomi pareció muy divertida ante la expresión de terror de su pequeña hija.

- "A mí tampoco me gusta, pero si no te bañas no podrás ir a ese hermoso paseo que té prometió tu hermana".

- "Eso no es justo, pero si ayer me bañe"- se podía notar el semblante berrinchudo.

Su madre esbozó una gran sonrisa, sin duda Yui se parecía mucho a Touya cuando se enfadaba.

-"Vamos ya no protestes tanto"- empezó a caminar hacia la entrada de la casa- "sabes que aunque lo niegues termina por encantarte jugar con las burbujas del baño".

- "Esta bien me baño, pero con una condición"- rogó la pequeña.

-"Muy bien, ¿qué condición es esa?"- fingió un rostro de impaciencia.

-"Que te bañes conmigo,…. Es que es más divertido cuando tú estas".

- "Déjame pensarlo"- mintió.

- "¡¡MAMI!!"

*******************************

La hermosa mujer contempló su escritorio, estaba un poco desordenado, anoche se quedó hasta muy tarde tratando de terminar algunas cosas pendientes, y bueno, las terribles ganas de ir a descansar la hicieron desistir de ordenar su escritorio antes de marcharse.

-"Que desastre"- suspiró - "tendré que ordenar esto antes que empiecen las clases"- se notaba algo cansada.

Un apuesto joven con gafas y una gran sonrisa ingresó a la oficina saludándola.

- "Muy buenos días"

- "Buenos días Yukito"

- "Vaya"- se sorprendió al ver la torre de papeles y libros en el escritorio de su joven amiga- "parece que anoche dejaste cosas pendientes"

- "Sí, y lo peor de todo es que no adelanté mucho mi investigación".

- "Pero no te preocupes" - sonrió - "tal vez yo pueda ayudarte en algo que necesites"- se ofrecía el muchacho tan amable como siempre.

- "Muchas gracias, pero, quisiera hacerlo sola"- respondió amablemente- "es que aun no estoy muy segura de lo que busco" – sonrió- "y no quisiera que dejes a un lado tus cosas pendientes por mi culpa".

Sin imaginar más, el joven aceptó la decisión de su buena amiga.

- "Muy bien, como tu digas"- sonrió de nuevo- "pero ya lo sabes, cualquier cosa que necesites puedes acudir a mí".

- "Claro que sí"

Un hombre de la misma edad de Yukito y de la joven ingresó a la oficina.

- "Señorita Kaho"- se dirigió a la joven…….al notar la presencia de Yukito y después de lanzarle una mirada despectiva, observó a la mujer enfrente de él esbozando una sonrisa - "tan bella como siempre"- pensó, y agregó en voz alta - "en un momento empiezan las clases y la necesitan con urgencia para hablar con los alumnos".

- "Esta bien, ahora voy".

- "Entonces yo me adelantaré" – Yukito se dirigió a la salida – "te espero allá Kaho"- miró al hombre sin perder la sonrisa y agregó – "muy buenos días Ryu".

Él pareció molesto - "¿Por qué tiene que fastidiar tanto?"- pensó – "buenos días Tsukishiro" – respondió, tratando de devolverle la sonrisa.

*************************

- "Pensé que tardarías un poco más"- Tomoyo trataba de contener la risa.

Sakura estaba muy apenada, se había tardado por lo menos media hora en llegar.

- "Ya, perdóname, lo que pasa es que …… por alguna extraña razón no podía despertarme"- dudó por unos momentos.

- "No será que ¿se te olvidó poner el despertador?".

Una gota resbaló por la cabeza de las dos jóvenes.

"Ya no te preocupes por suerte, los maestros tuvieron problemas con el sistema y el examen para ingresar a la universidad fue pospuesto para mañana".

- "Que suerte" – la joven se mostró muy contenta – "entonces no perdamos más el tiempo, le prometí a Yui que iríamos a dar un paseo, y tal vez, a la hora del almuerzo podamos ir a visitar a Kaho y a Yukito a la escuela".

- "Buena idea" – Tomoyo celebró el plan de Sakura, pero tenia una duda y la expresó un poco preocupada – "¿Qué pasará con Kero? él también querrá ir a ese paseo".

- "No te preocupes por él, también ira, después de todo no podemos hacer nada cuando la "Gran bestia del sello se enfada" ¿o sí?" – rió a carcajadas al igual que Tomoyo.

- "Pues, en marcha"- dijo muy animada la joven de ojos azules.

- "¡¡Sakura, Tomoyo!!- alguien las llamaba.

Las dos jóvenes parpadearon confundidas.

-"¿Yui? ¿qué haces aquí?"- dijeron al unísono

- "Yo la traje".

- ¿Mamá? ¿Pero y tú que haces aquí?.

- "Bueno pues escuché por la radio que la gran universidad "Amano" les anunciaba a los alumnos que irían al examen de ingreso, que esté se pospondría para mañana, y pensando que para esta hora ustedes se enterarían, pensé que sería buena idea que les trajera a Yui, así no tendrían que regresar a casa a buscarla".

- "Buena idea gracias por traerla, oye ¿no quieres acompañarnos?

- "Lo siento hija, tengo algunas cosas que hacer con tu padre" – súbitamente recordó algo - "había olvidado decirte que te llegó correo esta mañana, parece que es la respuesta que estabas esperando".

- ¿En serio? – Tomoyo parecía confundida – "no recuerdo que estuviera esperando correo".

- "Oigan, quiero ir a pasear" – Yui tiraba de la falda de Tomoyo, parece que todos los presentes se hubieran olvidado de que ella estaba ahí – "Ya vámonos hermana".

- "Esta bien, vámonos" – parece que la pequeña se estaba impacientando por lo que Tomoyo tuvo que despedir a su madre -"Nos vemos mas tarde mamá".

Sakura hizo lo respectivo despidiéndose, las dos jóvenes y la madre se marcharon.

- "¿Y adonde quieres ir Yui?.

- "Quiero ir al parque de diversiones".

- "Entonces al parque iremos, ¿Verdad Sakura?".

- "Claro me encanta el parque de diversiones"- Y entre risas ingresaron al lujoso automóvil.

Era un muy buen día para las dos jóvenes y la pequeña, no habían tenido examen, saldrían a pasear a un bonito lugar, que podía salir mal en un sábado tan perfecto.

**********************

- "¡¡Este día no podía ser peor!!" – el hombre estaba muy irritado, además de que contaba con poca paciencia, acababa de salir de una reunión espantosa donde la mitad de sus malditos colegas pusieron toda clase de tontas excusas para evitar que él fuera el nuevo jefe del hospital – "¡¡Me lleva…… ¿por qué la gente tiene que ser tan ambiciosa?!!"- su celular sonó en esos instantes- "¿Diga?"- la voz del otro lado sonaba preocupada.

- "Joven Kinomoto, los socios aun lo esperan ya que sin usted no pueden comenzar la reunión ".

- "Lo había olvidado, aun me falta domar a las otras bestias"- balbuceó.

- "Perdón ¿dijo algo señor?".

- "Que voy para allá".

- "Como diga……… y si me permite, apresúrese, ya que esos hombres no lucen muy felices, parece que va a ser un sábado muy largo"..

- "Y me lo dices a mí".

Touya recordaba los sucesos de hace unos veinte minutos, acababa de llegar a la empresa, entro como alma que lleva el diablo ignorando toda clase de saludos, tenía que apresurarse o si no esos sujetos tendrían una excusa y podrían alegar frente a Sonomi que su joven hijo no esta apto para formar parte de la empresa, que fue un error elegirlo como presidente, que es muy joven, que tiene otras obligaciones, y todas las excusas habidas y por haber con tal de quedarse al frente de la empresa y con el dinero de su madre – "la humanidad esta perdida"- pensó…… es cierto, el tenía otra carrera pero eso no intervenía para nada con sus obligaciones en la empresa, no pasaba tiempo completo ahí, más que para reuniones y otras cosas, además, era el nuevo jefe del hospital y aunque eso significaba mas responsabilidad también traía consigo más privilegios, cualquiera hubiera matado por conseguir ese puesto, ahora tenia más tiempo libre lo cual preocupaba a los socios, además de que Sonomi estaba ahí como siempre siendo la dueña de todo con la única diferencia de que también su hijo mayor estaba a su lado ¿cómo podrían esos ambiciosos hombres actuar contra ellos?.

- "Buenas días señor"- como si supiera lo que vendría, la secretaria cogió en el aire el abrigo antes que cayera al suelo, como era costumbre cuando había reunión, el joven lo tiraba tratando de acertar al perchero sin éxito alguno.

- "Buenos días Mikki ¿cómo están?".

- "Aun esperando y escuché que estaban a punto de llamar a su madre".

- "Vaya esos sujetos no se rinden".

- "El joven Tsukishiro llamó hace un rato, dijo que como usted apagó su teléfono lo mas seguro es que tendría reunión aquí, así que me pidió que le dijera que lo invitaba a almorzar, ¿Qué hago señor, me excuso por usted alegando que la reunión se prolongó?".

- "No es necesario, esto tomará solo unos minutos"- respondió muy seguro de sí mismo ingresando a la gran sala de reuniones.

****************************

De aquí para allá, así estaban Sakura y Tomoyo en el parque con su pequeña hermana, Yui querría subirse a todos los juegos posibles y jugar en los otros en donde se necesitaba habilidad e ingenio.

- "Oye Yui, ¿quieres un helado?"- Tomoyo le señalaba una heladería.

- "¡¡ Sí, si quiero vamos!!"- se dirigieron hacía el local – "Sakurita ¿puedo pedirlos yo?".

- "Claro porque no" – al llegar a su destino la pequeña se había subido a una silla que estaba cerca del mostrador para poder alcanzarlo – "Toma aquí esta el dinero".

- ¡¡Gracias hermanita!! – se dirigió a la chica que los atendía – "Quiero tres helados dobles, de chocolate por favor" – luego se dirigió a sus hermanas – "Y ustedes ¿cuántos quieren?".

Las dos chicas contuvieron la risa, sin duda su hermanita era adorable.

- "Cómo que ¿cuántos? tú sola no te podrás comer esos helados, ¿qué tal si nos regalas uno?- Sakura trataba, de la manera mas dulce, persuadir a la niña.

- "Esta bien les daré de mis helados"- la pequeña tenía un rostro de resignación, el cual causó mucha gracia a la vendedora y a sus hermanas.

- "Dime Tomoyo ¿ya recordaste que respuesta era la que esperabas?………….esa de la que te hablaba mamá".

- "Para nada, pero lo más seguro es que se trate de una buena noticia"- la chica sonrió tan optimista como siempre.

La pequeña Yui jugaba con el dinero de los helados, en un descuido dos de las monedas cayeron al suelo, la niña bajó del banco y cogió la más cercana la otra rodó un poco mas lejos, por lo que fue tras ella, pasando desapercibida por Sakura y Tomoyo.

Cerca de la heladería paseaban dos muchachos no más de 18 años, uno parecía fastidiado mientras el otro disfrutaba del paseo.

- "No sé porque quisiste venir aquí" – renegaba el primero.

- "¿No entiendes? Este es el mejor lugar para conseguir chicas"- el otro miraba para todas partes con la esperanza de encontrar a una chica linda.

-"No tienes remedio Takato, porque no mejor te preocupas por cosas mas importan……."

- "¿Por qué te detienes?" – el joven seguía buscando a su alrededor.

-"Algo chocó con mi zapato, parece… una moneda" –Yui que había corrido tras ella, vio como ese joven la tomó y pensando que se la quedaría corrió hasta quedar frente a él, la pobre tenía los ojos llorosos, el joven la observó - "Que linda, ¿cómo te llamas pequeña?".

 - "¿Quién es linda?"- al instante que escuchó la palabra "linda", el joven Takato reaccionó y se dirigió a su amigo – "Hay no es solo una niña" – pareció decepcionado.

- "¡¡¡Eso es mío!!!" – Yui gritó con todas sus fuerzas- "¡¡¡Devuélvemela abusivo!!!".

El muchacho no entendía nada ¿por qué esa linda niña le gritaba? – "No grites pequeña" – el joven notaba como todas las personas lo observaban – "Mira explícame que es lo que quieres"- tratando de hacer que la niña se tranquilizara se agachó y la tomó del brazo, pero esto solo empeoró las cosa ya que a Yui no le gustó para nada y trato de soltarse gritando aun más.

Mientras tanto en la heladería las dos jóvenes aun esperaban su pedido.

- "¿Que no es Yui la niña que grita?".

-"Eso no es posible Tomoyo, porque ella esta aquí…… mmmmh? – miro a su izquierda y- ¡¡¡No esta!!!.

- "¡¡¡Sakura, mira eso!!!- Tomoyo le señalaba horrorizada como un hombre tiraba de su pequeña hermana como tratando de raptarla al mismo tiempo que la niña gritaba desesperadamente.

Las muchachas corrieron en su ayuda

- "¡¡¡Suelte a mi hermana, "¡¡Abusivo!!" – Sakura le gritaba al agresor.

- "Si no la suelta llamaré a la policía" – por su parte Tomoyo hacía su amenaza.

- "Abusivo?, policía?, óigame yo no soy ningún abusivo y no tienen por que llamar a la policía, esto no es mi culpa, repentinamente esta pequeña empezó a gritar" – el pobre muchacho trataba de defenderse.

Mientras tanto el joven Takato no salía de su asombro esas dos chicas que amenazaban a su amigo eran realmente hermosas, la primera tenia el cabello castaño que caía sobre sus hombros aunque no le llegaba a la cintura, tenía unos ojos verdes que parecían que causaban un sortilegio a todo aquel que los veía, parecía que todo ajustaba a la perfección en aquel rostro y cuerpo, su tez blanca, su figura delgada y perfecta. Mientras la otra chica tenía un hermoso y largo cabello negro como de seda que se movían perfectos al compás del viento, unos ojos azules que parecían no tener fin, tez pálida, un rostro de porcelana y un cuerpo, también perfecto una combinación entre delicado e intocable.

Las dos chicas parecían unas princesas sacadas de un cuento de hadas, muy elegantes y al mismo tiempo muy sencillas "perfectas".

- "Disculpen señoritas" – Takato salió de su trance – "No hay necesidad de hacer todo eso, mi amigo dice la verdad, la pequeña repentinamente empezó a gritar, nosotros solo tratábamos de ayudarla".

- "No es cierto hermanita, no le creas, ese hombre trató de robarnos" – Yui negaba la inocencia del joven.

- "Eso no es verdad pequeña, yo no he intentado robarles nada".

- "¡¡Mentira!! Yo vi como tomaste la moneda que se me perdió con la intención de quedártela, ahora no podré comprar mi helado"- Sus ojitos se dilataron hasta que ya no pudo más y soltó a llorar mientras corría hacia Tomoyo.

- "Ahora entiendo" – el problema se aclaro en un instante- "Te refieres a esta moneda que tomé".

- "Sí, es esa" – decía entre sollozos.

El joven se acercó a Yui ahora en los brazos de su hermana – "No llores pequeña, mira yo no quise tomar tu dinero, lo que pasa es que esto chocó con mi zapato y solo quise saber que era, nunca quise quedármela, en verdad lo siento" – Yui pareció calmarse ante las palabras del muchacho, fue tan dulce y sincero que terminó convenciéndola.

-"Lo siento mucho joven, creo que nos equivocamos"- Tomoyo se apenó mucho.

- "Si, es verdad yo también lo siento, lo juzgué muy mal" – Sakura también trataba de disculparse.

- "No se preocupen, ustedes solo trataban de proteger a su hermana, cualquiera en su lugar lo hubiera hecho".

- "Bueno, ahora que ya hemos resuelto este pequeño malentendido" – una chispa apareció en los ojos de Takato, no iba a desperdiciar la oportunidad de introducirse a esas dos bellas señoritas – "Permítame presentarme, mi nombre es Takato Suzuki y mi amigo es Koji Nakata".

- "Mucho gusto, yo soy Sakura Kinomoto, ella es mi hermana Tomoyo Daidouji y mi pequeña hermana Yui Kinomoto".

- "¿Suzuki y Nakata?" – Tomoyo se preguntó pensativa- "¿Donde he escuchado esos apellidos? – su cerebro procesó rápidamente la información – "¡¡Ah!! Es cierto, disculpa por casualidad sus padres no son el director y subdirector, respectivamente, de la universidad "Amano".

- "Sí, mi padre es el director de esa universidad" – contestó Koji.

- "Y el mío es el subdirector, pero ¿cómo lo sabes?".

- "Es que Sakura y yo vamos a ingresas a esa universidad y en la información que nos dieron mostraban los nombres de las personas que conformaban la directiva, y sus apellidos son los mismos del director y el subdirector, por eso pensé que podría ser una gran coincidencia".

- "Así que van a ingresar a esa universidad"- los ojos de Takato Suzuki brillaron más que nunca - "Que coincidencia, nosotros estudiamos ahí".

- "De verdad………pues me alegra conocerlos, espero que seamos buenos amigos" – La hermosa chica le sonrió con su dulzura innata, lo que provocó que su interlocutor se sonrojara.

- "Bue.. bueno que les parece si les invitamos un helado, imagino que por todo este escándalo que se causó no pudieron comprarle uno a su linda hermana"- sugirió algo nervioso.

- "No quisiéramos molestarlos con eso".

-"No es molestia ¿verdad Koji?"- Takato le propinó un codazo a su amigo.

-"¿He? Sí, claro no hay problema"- terminó por responder, Takato no tenía remedio cuando se trataba de lindas chicas nada lo podía detener, así que su amigo decidió seguirle el juego, además esas muchachas eran encantadoras, quien sabe, tal vez pueda resultar una bonita amistad entre ellos.

- "¿Qué piensas Sakura, aceptamos?".

- "¡¡Si aceptemos hermana!! que tengo muchas ganas de un helado"- rogó la pobre Yui.

-"¿Porque no?, yo también tengo ganas de un helado"-

Así se dirigieron - de nuevo - a la heladería, hicieron sus pedidos y se sentaron en una de las mesas del lugar, hablaron de todo un poco, estaban teniendo una conversación muy divertida entre los comentarios de la pequeña e inoportuna Yui.

- "¿Hermanas con distintos apellidos eso es muy extraño?" – Takato se formuló la pregunta en voz alta y al darse cuenta, no quiso incomodar a las chicas – "Disculpen no quise ser inoportuno".

- "No te preocupes no es un secreto o algo así, lo que pasa es que somos hijas de diferente padre, el mío murió en un accidente cuando yo acababa de cumplir los 11 años, luego mi madre se casó con el papá de Sakura, al que ahora consideró y quiero como a un padre".

 - "Lo siento" - Takato se lamentaba.

- "No te preocupes, después de todo, él siempre estaba viajando no se quedaba mucho tiempo en casa, no lo conocí muy bien, por eso cuando murió aunque fue doloroso pude tener mas resignación, pero aun así era mi padre y lo menos que podía hacer es conservar el apellido que me dio".

- "Pero, veo que ustedes se llevan muy bien, su confianza y cariño es muy grande, como si hubieran sido hermanas toda la vida"- afirmaba Koji refiriéndose a Sakura y Tomoyo.

Las dos chicas sonrieron ante el comentario de su nuevo amigo.

- "Es que Tomoyo y yo estudiamos juntas desde la primaria, ahí nos conocimos y nos convertimos en las mejores amigas, luego por casualidad descubrimos que éramos primas, ya que mi mamá era prima de la mamá de Tomoyo".

- "Pero ¿y tu mamá?.

- "Ella murió cuando yo era muy pequeña".

- "Lo siento"- ahora era Koji el que estaba apenado.

- "No, esta bien…… como Tomoyo, yo también llegué a querer a su madre como si fuera la mía, incluso mi hermano que es de las personas que aparenta ser duro y no demuestra mucho sus sentimientos la quiere como tal.…….luego, con la llegada de Yui todo terminó por equilibrarse ahora somos una familia muy feliz como mi mamá lo hubiera querido".

- "Lo único malo es que ahora tienes que compartir tus dulces con todos tus hermanos ¿verdad?, lo comento, porque yo tengo unos hermanos tan latoso que a pesar de ser los mayores y tener ya una vida propia, siempre se la pasan robándose mis golosinas"- bromeó el joven Suzuki.

Sakura y Tomoyo solo atinaron a reírse, el joven Takato era muy gracioso, y se notaba que su comentario fue solo para desaparecer un poco la atmósfera de melancolía al recordar cosas del pasado.

- "¿Yo no soy así, verdad hermanita? – Yui también se incluyó en la conversación.

- "Por supuesto que no, tú eres nuestra linda y tierna hermanita" – la joven abrazó a su pequeña hermana como una muestra de cariño.

- "Así que tienen un hermano mayor".

Las dos jóvenes tenían una enorme gota sobre sus cabezas, la verdad es que su hermano era. …….algo especial.

- "¡¡¡Mi hermanito Touya es muy lindo!!!- la más pequeña de los Kinomoto gritaba con emoción.

************************************

- "Maldición……. que día"- Touya Kinomoto mascullaba por lo bajo, mientras esperaba en el estacionamiento del Campus Clamp………pasados unos segundos se acercaban las personas que esperaba.

- "Hola Touya ¿cómo te fue en la reunión?"- preguntaba el amable maestro.

- "Ni me lo preguntes".

- "¿Qué tal Touya?"- la hermosa faz de Kaho Mizuki saludaba muy afable al doctor.

- "Hola Kaho"- El joven no pudo evitar sonreír.

- "¿Esta bien que los acompañe a almorzar?"- La maestra no quería importunar a los muchachos.

- "Sabes bien que nos encanta tu compañía, no sé porque siempre preguntas lo mismo, a sido igual por cuatro años ¿qué no té cansas?"- decía algo fastidiado.

- "Lo que pasa es que me gusta escucharte decir eso"- sonrió

- "¿Que cosa?"- preguntó confundido.

- "Que te encanta mi compañía"- la ex profesora de primaria acentuó más su sonrisa.

- "¡¡Señorita Kaho!!" – un hombre corría en dirección a la maestra.

- "¿Qué sucede Ryu?.

- "Olvidó esto"- le extendió unos documentos.

- "Pensé que los había perdido…….iba a regresar por la noche a buscarlos, muchas gracias" -sonrió.

- "No hay nada que agradecer, lo hago con mucho gusto"- contestó algo sonrojado.

Ryu Inamoto es un maestro del Campus Clamp "muy servicial", demasiado servicial se podría decir y sobre todo con Kaho Mizuki, era bastante obvio que el sujeto se había enamorado de la bella mujer desde que empezó a trabajar en la escuela.

El hombre observó a Touya Kinomoto lanzándole una mirada de esas que muy a menudo fulminaban a Yukito, solo que su trato con el doctor era mucho más hostil, si de por sí ya le chocaba que el amable maestro pudiera estar todo el tiempo con Kaho, tenía un mal presentimiento sobre Touya algo le decía que de este si tenía que cuidarse ya que él hacía "nada" para ganar el corazón de la maestra y eso le parecía muy sospechoso, Ryu era de esas personas que pensaban: ¿cómo alguien puede resistirse a la belleza de la señorita Kaho? Si ella es tan linda, amable, dulce, inteligente, atractiva, madura, y se veía tan bien con esa minifalda y blusa blanca que se ajustaba a sus perfectas curvas, casi lo podía ver, ella acercándose para darle un beso…………..

- "¿Ryu te encuentras bien?" – La preocupada maestra se acercó al hombre notando que tenía la mirada perdida y le salía sangre por la nariz.

- "¿He? Sí, sí estoy bien".

- "Ya vámonos que se nos hace tarde" – Touya abría la puerta del asiento del copiloto mientras tiraba del brazo de Kaho hasta introducirla al automóvil, por otra parte el joven Yukito se subía en el asiento trasero con una sonrisa de oreja a oreja – "Y tú…. toma"- el doctor se dirigió a Ryu tirándole una servilleta – "que te ves ridículo con sangre en la nariz"- Arrancó como alma que lleva el diablo.

El despampanante deportivo negro se paseaba por las calles de Tokio.

- "Oye, no tenías por que ser tan duro con Ryu, hasta pareciera que no lo soportas"- Yukito bromeaba astutamente.

- "Lo que no entiendo es como ustedes lo soportan"- contestaba aun más fastidiado, mientras Kaho sonreía.

- "Y tú de que te ríes, no le encuentro ninguna gracia".

- "Me río porque es gracioso tu desagrado hacía alguien que no conoces".

- "Aunque no debería sorprendernos tanto, por si no lo recuerdas, a Touya le desagradan casi todas las personas y sobre todo aquellos que pretenden quitarle a sus tres hermanas menores o trata de quitarle a alguien que según él le pertenece"- Yukito ampliaba su sonrisa.

- "Quieres callarte Yuki, hoy no estoy para tus comentarios, ya tuve suficiente aguantando a los estúpidos hombres que mi mamá tiene por socios, para que mi mejor amigo termine por colmarme la paciencia".

 - "Esta bien, no te enojes".

- "Cambiando de tema"- el semblante de Touya cambió a uno mucho más serio – "hoy saliste muy temprano de la casa, papá me dijo que llevabas mucha prisa y hasta parecías preocupado ¿qué es lo que pasa?".

- "No te preocupes que no es nada serio" – Yukito trataba de tranquilizar a su amigo y a Kaho ya que ella también parecía preocupada - "lo que pasa es que me avisaron que uno de mis mejores alumnos había sufrido un accidente".

- "Pero parece que te inquieta más de lo normal" – Kaho ya había notado algo extraño en su amigo.

La buena observación de la mujer terminó por delatar al maestro, él quería averiguar mas sobre ese asunto para no preocupar a nadie ya que todo aquello era algo insólito que podía arruinar la vida que llevaban, aquella que recuperaron hace años una vida perfecta, una "vida normal", pero los semblantes de sus dos amigos le advertían que no iban a aceptar mentiras y tendría que decir la verdad o no se lo perdonarían, suspiró preocupado, listo para hablar.

- "Además de que me preocupa su estado son las circunstancias que provocaron el accidente lo que me preocupa aun más".

- "¿Cuáles circunstancias?".

- "Fue magia" – terminó respondiendo- "y no solo eso"- hizo una pausa- "Fue magia muy poderosa, parecía que su objetivo era matar al muchacho y no entiendo porque".

- "¿Cómo sabes que fue magia la que utilizaron para atacar a esa persona?"- Kaho tenía sus dudas.

- "Lo sé porque en el momento que se me aviso del accidente fui inmediatamente a la casa de mi alumno, al llegar aun podía sentir la presencia de alguien poderoso alrededor del lugar, además revisando todo muy bien pareciera que el agresor estaba buscando algo, tal vez importante, ya que todo estaba revuelto y al contrario no se llevaron nada por lo menos eso pensamos, y pude terminar disipando mis sospechas al observar a mi alumno, no era posible que un ser humano común y corriente como un ladrón si ese hubiera sido el caso, sea capaz de realizar ese tipo de heridas en alguien y en tan poco tiempo"

- "¿Poco tiempo?" – el doctor parecía interesado.

- "La madre de mi alumno estaba en el momento que el agresor atacó a su hijo, en realidad no pudo ver nada ya que al instante fue a llamar a la policía, escucho gritos y sonidos extraños, regresó a ayudar a su hijo pero este ya estaba vencido en el suelo muy mal herido, todo esto en cuestión de segundos".

- "Era de esperarse, ya que ese joven no poseía magia y no había forma de defenderse de ese hombre tan poderoso, como tú nos cuentas" – Kaho hacía su análisis.

- "La mujer quedó en "shoc" con su hijo en brazos y lo único que pudo atestiguar fue que el agresor empezó a buscar como loco por todas partes algo que ella no se explica que podría ser, además pudo haberla matado a ella también y no lo logró gracias a la intervención de la policía que ahuyentó al hombre".

- "Esto me preocupa" – Touya no ocultaba su mal presentimiento.

- "No solo a ti querido amigo" – Yukito parecía ser el más preocupado.

- "Me esperaba algo como esto" – Kaho lo dijo en un susurro que fue inaudible para los dos hombres.

La preocupación era evidente en el rostro de las tres personas ya hacía muchos años que no tenían nada que ver con batallas, desequilibrios o pruebas donde tuvieran que utilizar su poder, más que para entrenamientos claro esta, pero esto parecía mucho más serio, no sería como todas aquellas hazañas y aventuras que pasaron tiempo atrás y aunque no son los mismos de ese entonces, puesto que hasta Touya había recuperado en forma natural sus poderes y desde ese instante todos habían incrementado sus habilidades considerablemente, esto si que era más serio ya que sabían que no era una casualidad que ellos se enteraran de ese accidente y que de alguna manera estuviera mezclado con un conocido de los tres como era el alumno de Yukito.

Todo tipo de cosas cruzaba por la cabeza de Touya Kinomoto, todo, menos aquello que estaba presenciando, al doblar a una esquina en la salida de lo que parecía un parque de diversiones estaban sus tres hermanas con unos tipos que quien sabe quienes eran……….. y el escándalo no se hizo esperar.

- "¡¡Que demonios hacen ellas con esos tipos, que no se suponía que estaban en la universidad haciendo un examen de admisión!!" – Kinomoto reventó finalmente.

- "¿De qué hablas?" – Kaho y Yukito estaban confundidos y la primera se lo hizo saber.

- "¡¡De eso estoy hablando!!"- El hombre al borde de un ataque de nervios le mostró a sus tres hermanas hablando muy animadamente con dos muchachos muy apuestos.

Touya frenó frente a los jóvenes, Sakura y Tomoyo reconocieron el deportivo enseguida y una enorme gota apareció en sus cabezas, parece que esto iba para mal.

- "¿Qué sucede?- Koji Nakata había notado el semblante de "preocupación" en el rostro de sus nuevas amigas.

- "Lo que pasa, es que están a punto de conocer a nuestro hermano Touya"- Sakura sonreía nerviosa.

- "Genial" – por otra parte Takato pensó que sería una buena idea conocer al hermano mayor de las muchachas, así ganaría puntos a su favor, por si en algún futuro el joven se decidía a conquistar a alguna de las dos, bueno, eso pensaba él.

En segundos un malhumorado Touya, una sonriente Kaho y un divertido Yukito se bajaron del automóvil.

- "¡¡Hermanito!!" – la pequeña Yui corrió al encuentro de su hermano.

- "Hola Yui" – el doctor se serenó por unos instantes – "Mira quien esta aquí" – le mostró a los dos maestros.

- "¡¡Kaho, Yukito!!" – como era costumbre se tiró a los brazos de la mujer ya que eran solo algunas las veces que podía ver a la maestra.

- "Hola pequeña ¿cómo estas?" – Kaho le sonreía a la niña que yacía en sus brazos.

- "Muy bien ¿sabes? Sakura, Tomoyo y yo estuvimos toda la mañana en el parque de diversiones, hasta comimos un helado" – confesó inocentemente.

- "Eso suena muy divertido".

- "Lo fue ¿y tú adonde ibas?".

- "Pues, pensaba ir a almorzar con tu lindo hermano, pero no sé si ahora se podrá".

- "¿Por qué no?" – preguntó confundida.

Regresando a la conversación no tan tranquila que estaba a punto de tener el trío de hermanos.

Sakura y Tomoyo se esperaban lo inesperado, pero………

- "¿Que están haciendo aquí, que no tenían que estar haciendo un examen?"- Touya parecía un poco más………calmado.

Tomoyo se adelantó a Sakura respondiendo de la manera más dulce e inocente que pudo.

- "Lo que pasa es que el examen se canceló por unos problemas técnicos y……"- sonrió- "Sakura y yo decidimos ir a pasear con Yui al parque de diversiones".

- "¿Y ellos también quisieron acompañarlas?" – Touya señalaba a las dos personas que estaban a lado de las nerviosas muchachas.

- "Disculpe nuestros malos modales, yo soy Takato Suzuki"- Takato pensó que esta era su oportunidad de desplegar todo su encanto.

- "Y yo soy Koji Nakata, señor" – por otra parte Koji no estaba muy seguro – "ese hombre parece "molesto"- pensó.

- " Yo soy Touya Kinomoto" – dijo no muy convencido.

Sakura y Tomoyo observaban incrédulas lo que estaba pasando su hermano no había respondido de una forma……cortante como ellas se esperaban.

- "¿Y ellos son amigos de tu hermano? – Takato le susurró a Tomoyo lo que no pasó desapercibido por el mayor de los Kinomoto.

Tomoyo se apresuró a presentar a las personas notando la reacción de Touya.

- "A sí, disculpa, él es Yukito Tsukishiro, es el mejor amigo de mi hermano".

- "Hola, mucho gusto" – el maestro saludó amablemente.

Luego, se dirigió a Kaho.

- "Y ella es……..."

- "Ella es Kaho Mizuki, la novia de mi hermanito" – Yui intervino muy animada.

- "¿Qué demonios dijo?" – el joven Touya dejó por un lado la evaluación que hacia de pies a cabeza a los dos muchachos y reaccionó de inmediato a la respuesta de la niña.

- "Mucho gusto" – la "novia de Touya" contestó muy divertida y tratando de contener la risa.

- "Lo felicito, su novia es muy hermosa" – Takato se dirigió al joven que aun estaba tratando de recuperarse del comentario de su hermanita.

- "Yo también te felicito Touya" – Yukito si que estaba disfrutando esto, y no era el único Sakura y Tomoyo también se burlaban de la suerte del pobre Touya.

El doctor lanzó una mirada asesina a su mejor amigo y decidió terminar con esa situación.

- "Es mejor que nos vayamos, Kaho, Yukito y yo vinimos a almorzar" – se dirigió a Sakura y a Tomoyo- "Ustedes también nos acompañaran, así que suban al auto" – terminó por sentenciar.

Koji le hizo una seña a Takato para que ellos también se marcharan, el joven Suzuki aun un poco confundido por las risas de todos los presentes menos del susodicho Touya, aceptó la sugerencia de Koji.

- "Nosotros también nos vamos, tenemos muchas cosas que hacer, fue un gusto conocerlos" – hizo una reverencia a Kaho y Yukito- "Sakura, Tomoyo nos vemos en la universidad".

- "Si, hasta luego joven Yukito, señorita Mizuki"- se despidió - "Sakura, Tomoyo nos vemos luego".

- "Hasta luego" – se despidieron las dos muchachas.

Los dos jóvenes se dirigieron al estacionamiento y se marcharon en un lujoso automóvil.

- "Hermano, tengo que ir a recoger el auto" – Sakura habló con cierto temor.

- "Después mandamos por él, ahora no estoy de humor".

- "Como digas".

Nadie se atrevió a hablar durante el trayecto al restaurante, salvo la pequeña Yui que seguía contando todas las hazañas de ese día y resaltando la parte en donde conocieron a los jóvenes Nakata y Suzuki.

Al llegar a su destino bastó con que Touya diera su nombre para que le consiguieran la mejor mesa del lugar.

Ya en ambiente la maestra se atrevió a comentar.

- "Eran unos jóvenes encantadores, ¿no crees?".

- "De quien diablos hablas" – Touya parecía extremadamente calmado.

Kaho se compadeció del hombre y aunque su intención era llegar a la parte de la "novia de mi hermanito" decidió dejar ese tema para después.

- "Ya no importa, después hablaremos"

******************************

En una sala de entrenamiento dos jóvenes se encontraban uno frente al otro, parecía que llevaban peleando largo rato, el primero se puso en posición de ataque, el otro ni siquiera se inmutó y se preparó para contraatacar, y así se abalanzaron uno contra el otro desplegando espectaculares movimientos de artes marciales, en un segundo los dos chicos hicieron aparecer una espada en sus manos, el primero le lanzó una no muy común ráfaga de viento, pero el otro pareció adivinar el movimiento dando un salto mientras tiraba su propia ráfaga, la cual terminó golpeando al primer atacante e hizo que su espada saliera volando, ya estando el primer joven vencido el otro se preparaba para rematarlo, pero otra persona apareció en el lugar de la batalla, tomo la espada del suelo y se la devolvió al que iba a ser derrotado, ya con su espada recuperada y con un ágil movimiento terminó dejando desarmado al que hubiera sido el ganador.

El joven puso la espada frente a la cara del vencido y sonrió.

- "Eso estuvo bien" – habló el hombre que terminó siendo el vencedor.

- "Eso no estuvo bien, eso fue trampa" – el otro renegaba fastidiado ya que de no ser por esa tercera persona que intervino, él ya sería el ganador.

- "Ya no te quejes" – le dio la mano para que pudiera ponerse de pie.

El tercer presente que resultó ser una mujer, observó a los jóvenes con un gesto de fastidio colocando sus manos en las caderas.

- "¿Ya terminaron?"- habló por fin.

La hermosa chica china, llevaba horas buscando a los dos muchachos.

- "Sí, ya terminamos, ¿por qué interviniste Mei Ling?"

- "¿Por qué? "– repitió arqueando una ceja – "porque llevo horas buscándolos y ustedes no se deciden a aparecer" – perdió la paciencia - "sabes que difícil es encontrarte…. ¡¡si tienes tu móvil apagado, Shaoran!!".

- "No te enfades Mei, solo desaparecimos un par de horas" – el otro joven que acompañaba a Li, se dirigió a la muchacha.

Mei Ling lanzó una mirada fulminante al sujeto, la cual logró que al pobre chico le recorriera un escalofrío por todo el cuerpo al mismo tiempo que aparecía una enorme gota en su cabeza, no había sido buena idea enfadar más a la chica con esa tonta broma.

- "Tu Lung, tienes la culpa de todo, seguramente fue idea tuya el traer a Shaoran a este lugar" – trago aire – "si van a entrenar, háganlo en las instalaciones del clan o en la mansión".

- "¿Cuál mansión la mía o la de Shaoran?" – por segunda ocasión Lung trataba de hacer otra broma sin éxito, mientras Shaoran contenía la risa, era increíble ver como su amigo tenía la capacidad de enfadar a su prima y salir con vida sin un rasguño.

- "Muy gracioso Lung, espero que mantengas ese entusiasmo cuando llegues a la reunión del concilio, seguro que a Xie le encantaría escuchar que hacia el jefe del clan Sheng en medio de la nada, y por si fuera poco el chico irresponsable no atendió una reunión muuuuy importante".

Lung Sheng tragó saliva – "Acaso, hay reunión en estos momentos" – preguntó preocupado.

La chica lo observó con ojos inquisitivos – "Claro que no hay ninguna reunión, solo quería vengarme por esos dos inoportunos comentarios tuyos, no deberías molestar a una linda chica como yo, que solo trataba de hacerles un favor".

- "Muy bien Mei Ling, ¿para qué nos buscabas con tanta urgencia?" – Li, retomaba el verdadero punto de la conversación,

- "Que acaso no recuerdan que esta noche es la primera fiesta que se celebra con motivo del gran y espectacular evento del nombramiento del nuevo jefe del Concilio de Hechiceros de Oriente"- la postura solemne que había realizado la chica al pronunciar las palabras, hizo que la gota en las cabezas los dos jóvenes aumentaran de tamaño.

- "Como olvidar la bendita fiesta, si siempre tratamos de huir de ese tipo de formalidades" - Lung se mostró algo irritado, la verdad es que a él le encantaban ese tipo cosas pero el tipo de fiestas que realizaba el concilio eran de lo más aburridas.

- "Entiendo lo que dices, pero esta vez no pueden faltar sería el colmo que el nuevo jefe no se presentara a su propia fiesta" – la chica miró a su primo – "¿Verdad que no vas a faltar Shaoran?".

- "Por supuesto que no voy a faltar Mei Ling" – suspiró – "como tú lo dijiste, ¿cómo no presentarme a mi propia fiesta?"

- "No te preocupes amigo que yo tampoco faltaré a ese evento" – Sheng sonrió en son de broma – "se vería muy mal que el jefe del clan Sheng no se presentara a la fiesta de su colega y mejor amigo".

- "Pues entonces, vámonos que se nos hace tarde y tienes muchas cosas que hacer primo".

- "Como digas" – el joven dio otro suspiro, la verdad para él esas formalidades eran innecesarias.

Camino al estacionamiento, Lung se acercó a Mei Ling agradeciéndole por su ayuda en la sala de entrenamiento.

- "Muchas gracias por tu ayuda hace un rato".

 - "No me agradezcas, tenía que parar eso de una manera u otra…. además" – lo observó con fingida compasión – "de no haberlo hecho, Shaoran pudo haberte matado y no quería tener esa muerte sobre mi conciencia".

- "Eso fue un golpe bajo Mei" – el joven se tomó el estómago en son de broma, lanzó una astuta mirada – "pero tu sabes que eso no hubiera sido fácil, soy tan bueno como Shaoran aunque solo me falta algo para poder quedar completamente parejos".

El jefe del clan Li sonrió por lo bajo Mei Ling y Lung empezaban de nuevo.

"Será mejor que me adelante ya que mi auto lo estacioné en otro sector" – Shaoran tomó otro camino apresuradamente – "Me preguntó cuando se dejaran de esas tonterías y hablarán claro de una vez" – balbuceó.

- "Pues yo no llamaría "algo" a la capacidad de hacer cartas como las de Clow" – por otro lado la muchacha sonrió con la misma astucia retomando la conversación.

- "Tranquila chica, tu y yo sabemos que Shaoran será capaz de lograrlo, y por consiguiente yo también lo intentaré" – le lanzó una dulce mirada – "lo que dijiste hace un momento de salvarme de Shaoran ¿significa que te preocupas por mí?".

La chica levemente sonrojada por la sorpresiva pregunta no respondió y apresurando el paso con la excusa de que su automóvil ya estaba cerca respondió – "No te hagas el importante y mejor dime ¿te vas con nosotros?.

El jefe del clan Sheng suspiró – "No, tengo que hacer algunas cosas antes de prepararme para la fiesta de Shaoran".

En ese instante el susodicho se apareció con su automóvil.

- "¿Te vas con nosotros Lung?" – Li formulaba la misma pregunta que su prima.

- "Precisamente le comentaba a Mei que tengo algunas cosas pendientes".

- "Entonces, nos vemos luego amigo"- Shaoran esperó a que Mei Ling se subiera en su respectivo automóvil para poder marcharse.

- "Nos vemos en la fiesta" – la chica se despidió.

- "Nos vemos" – respondió mientras los observaba alejarse, al perderlos de vista buscó a su alrededor, y al no encontrar nada se preguntó – "¿Dónde está mi auto?".

*******************************

- "¡¡¡¡¡¿¿¿QUEEEEEEEEEEÉ???!!!!! – La habitación retumbaba por los gritos del pequeño muñeco volador que gritaba indignado –"¡¡¡se fueron a pasear y no me llevaron!!!".

- "Vamos Kero, aunque lo hubiéramos hecho tendrías que haberte ocultado, era un parque de diversiones donde había mucha gente ¿entiendes?" – Sakura trataba de calmar al guardián.

- "Eso no me importa lo que no puedo perdonarte es que hayan ido a comer un delicioso almuerzo con mi postre favorito – sus lágrimas empezaron a salir como cascadas – "que cruel eres Sakura"- La pobre chica tenía una enorme gota, su guardián era bastante exagerado.

Tomoyo sacó un paquete de su bolso, se lo dio a Yui que estaba a su lado y le susurró algunas palabras al oído, luego la niña se acercó al muñeco con alas.

- "Toma Kero te trajimos esto, ya no llores" – la pequeña le extendió el paquete que contenía algunos dulces y un postre.

Los ojitos de Kero brillaron con agradecimiento – "Gracias linda Yui, tú eres la única que se preocupa por mí".

Pasada la escena del indignado Kero, Tomoyo se dirigió a su cuarto para revisar el correo del que le había hablado Sonomi por la mañana y que aparentemente era muy importante, entró a su habitación y observó su mesa de noche donde se encontraba la correspondencia, se sentó a la orilla de la cama, tomó los sobres, paso tres de ellos que solo era propaganda y llegó a una donde el remitente le extrañó.

- "Una carta proveniente de Francia" – se decía para ella misma – "que extraño yo no conozco a nadie de ahí" – abrió el sobre y al leerlo se llevó una gran sorpresa, la chica tenía una mezcla de felicidad y tristeza se paró de la cama y se dirigió apresuradamente a la habitación de Sakura.

- "Sakura" – Tomoyo ingresó muy agitada.

Sakura que se encontraba ordenando algunos cajones de la habitación, Yui que estaba acostada en la cama observando sonriente como Kero se atascaba de dulces, se desconcertaron por la entrada tan repentina de Tomoyo.

- "¿Que sucede Tomoyo?".

- "Mira la carta que me llegó de Francia" – la chica caminó hasta su hermana extendiéndole el sobre.

- "¿Esto es lo que esperabas con tanta urgencia?".

- "Sí, y ni siquiera lo recordaba, pensé que ya era un caso perdido que siguiera esperando la respuesta".

Kero aun atascándose de dulces no tenía idea de la conversación que se realizaba frente a él y así estaba la pequeña Yui que seguía muy divertida viendo al lindo muñequito.

Sakura leyó el contenido de la carta y por unos instantes se alegró muchisimo, pero luego pareció un poco triste………………………y finalmente preguntó.

- "¿Y que piensas hacer?".

- "No lo sé, no contaba con esto".

- "Pues yo pienso…………."- hizo una pausa – "que deberías aceptar" – terminó por decir con una gran sonrisa – "esto es algo que siempre has querido hacer, ve y cumple tu sueño".

- "¿Lo dices en serio?" – Tomoyo se notaba preocupada.

- "Claro que si" – respondió ampliando más su sonrisa – "aunque te extrañaremos mucho, es algo que debes hacer, además todos estaremos felices por ti y no es como si te fueras para siempre".

- "Gracias" – Tomoyo le devolvió la sonrisa – "sabía que estarías feliz por mí, pero aun así iré a hacer el examen de admisión en la universidad ya que al regresar me integraré de inmediato".

- "Por supuesto, ya tienes suficientes vacaciones, sería el colmo que faltaras a clases por más tiempo".

Las dos muchachas rieron con optimismo mientras se abrazaban seguras de su cariño, felices y orgullosas de sí mismas.

- "¿Por qué se ríen?" – Yui se percató de la escena.

- "Por nada" – Tomoyo se agachó frente a la pequeña – "¿Quieres salir al patio a jugar por un rato?".

- "¡¡¡Sí!!!"

- "Pues vamos" – Sakura abrió la puerta de la habitación.

- "¡¡Yo también voy!!" – Kero gritó con entusiasmo, al fin había terminado de tragar la montaña de dulces.

El grupo de niñas y el muñeco se dirigieron al enorme patio de la mansión, mientras Sakura dejaba la carta de Tomoyo en la mesa de la habitación.

En el papel medio doblado se podía ver las ultimas líneas:

"Se le comunica con gran agrado que a sido aceptada al curso de verano de nuestra prestigiosa universidad para diseñadores, tendremos el gusto y el honor de tener con nosotros a una señorita tan talentosa e inteligente como usted".

*************************

Las semanas pasaron volando, Sakura y Tomoyo fueron aceptadas en la universidad para alegría del joven Takato Suzuki, pero su desilusión fue más grande que su alegría ya que la linda chica de ojos azules tendría que marcharse muy pronto por mucho tiempo. Tomoyo ya había informado a su familia de la respuesta enviada por la universidad francesa, hubo muchas caras de asombro y al mismo tiempo de felicidad, Yui lloró todo ese día ya que no quería que su hermana se marchara tan lejos, la pequeña niña era muy apegada a sus hermanos y una noticia como esa la entristeció profundamente, Tomoyo la había tranquilizado diciéndole que su ausencia no sería por mucho tiempo, solo serían ocho meses tal vez tardaría un año en regresar, pero que después de ese año no volvería a irse a ninguna parte.

Fujitaka solo atinó a abrazar a su hija y expresarle lo orgulloso que estaba de su logró, y también le hizo saber cuanto la extrañaría en ese tiempo.

- "Los padres sabemos que llegará el día en que nuestros pequeños hijos ya no lo serán y harán su propia vida al lograr todas sus metas, pero eso no impide que deje de quererte como hasta ahora y siempre será así"- fueron las palabras del padre conmovido.

Sonomi, por otro lado, no podía hacerse a la idea de que una de sus hijas se alejara tanto tiempo de su lado, pero como su esposo, ella sabía que ese día llegaría, la felicitó y le expresó todo el amor y comprensión que solo una madre puede tener.

Yukito que había sido acogido por la familia Kinomoto cuando murieron sus abuelos, ya llevaba viviendo con ellos cinco años, cinco años que fueron los más felices de su vida, sentía que tenía una familia ya que es así como ellos se lo hicieron sentir, sentía un cariño por Sakura, Tomoyo, Yui y Touya como si de hermanos se tratara, ellos le expresaban ese mismo cariño y con ese sentimiento le deseó a Tomoyo lo mejor.

Touya que no había pronunciado palabra alguna, terminó abrazando a Tomoyo, aunque el muchacho no estuviera de acuerdo en que la chica se marchara y esto era por esa característica de ser tan posesivo con las cosas que ama. Él había llegado a querer a la chica con el mismo cariño que a Sakura después de todo era su prima y ahora su hermana y aunque nunca le haría saber a todos sus motivos de desacuerdo (eso era otra característica suya "el de no mostrar muy a menudo sus sentimientos"), termino deseándole suerte a su hermana.

Sakura aun sorprendida por él gestó de su hermano al abrazar a Tomoyo se conmovió y pensó que no importa cuanto lo oculte, Touya quería mucho a su familia. Aun así no pudo evitar sentirse triste por la partida de su hermana y mejor amiga, ellas llevaban haciendo planes y soñando en el día en que entrarían juntas a la universidad y esta partida cambiaba un poco los planes – "No importa" – pensó, eso no significaba que se iría para siempre, además aun podían hacer todo eso que soñaron cuando estén juntas de nuevo dentro de un año.

Tomoyo recordaba todas las despedidas emotivas que tuvo en su hogar……………Era sábado, era igual que ese sábado soleado, con brisa cálida, era igual a ese día en el que había recibido la carta que cambiaría su vida para siempre.

Ya instalada en la universidad y siendo fin de semana no sabía a donde ir para distraerse un poco, ya llevaba un mes en Francia, estaba encantada y fascinada con todo el Glamur y romanticismo que se respiraba en el ambiente, en el salón le iban muy bien en poco tiempo se había convertido en la mejor alumna de la clase, los maestros estaban fascinados y habían notado la habilidad innata de la joven en el campo del diseño, no dudaban que en poco tiempo se convertiría en la mejor diseñadora de todas.

- "¿Jessica? – una linda chica pelirroja ingresó a la habitación interrumpiendo los pensamientos de Tomoyo – "Que bueno que te encontré, ¿no quieres ir a dar un paseo?"- preguntó en perfecto francés.

- "Me leíste la mente Silvia, precisamente en eso estaba pensando……… y ¿adonde vamos?".

- "A la torre Ifel".

- "Pues vamos".

- "Jessica, ¿Por qué no aprovechamos que estamos fuera y le hablas a ese hermano tan guapo que tienes?".

Tomoyo la observó con ojos incrédulos para luego ponerse a reír – "Nunca cambias Silvia".

 

Notas de la autora: HOLA!!!!!! Permítanme presentarme, soy Saito la autora de este humilde fan fic. Estoy muy emocionada ya que este es mi primer fan fic y tengo muchos deseos de compartir mi imaginación con ustedes.

Pues bien, así empieza esta historia que espero que haya sido de su agrado. Esto solo fue una hojeada a lo que a sido la vida de algunos de nuestros amigos durante estos siete años.

Si tienen alguna duda de por que esto por que lo otro o si quieren decirme alguna sugerencia o reclamo o simplemente quieren felicitarme por mi estupendo trabajo (modestia aparte) pueden escribirme a

saito113@hotmail.com

Avances del próximo capítulo:

Veremos como le va a Sakura en la universidad, habrá una que otra fiesta (parece que todos se pusieron de acuerdo en hacerla el mismo día), aparece otro conocido de nuestros amigos mientras Tomoyo se lleva un gran susto, además sabremos quien es esa chica que llama Jessica a nuestra querida Tomoyo.

Saito.

 

 

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